LA FÁBRICA DE PAÑOS DE BRIHUEGA EN LA RUTA DE LA LANA

28.04.2021

La Ruta de la Lana era quizás, una de las vías comerciales más antiguas que se conocen, tiene tramos que coinciden con antiguas vías romanas, era una ruta muy transitada, por la que se conducía la lana de la Alcarria y los paños de Cuenca hacia el gran centro comercial lanar, que era la ciudad de Burgos, desde esta ciudad se exportaba la lana a los centros de transformación de Inglaterra, Francia y Holanda, a través de los puertos de Bilbao y Santander.

La Ruta de la Lana coincide con una variante del Camino de Santiago que parte desde distintos puntos de la zona del Levante como pueden ser, puntos principales, Valencia, Alicante, Cartagena... y pasa por las provincias de Alicante, Albacete, Cuenca, Guadalajara, Soria y Burgos donde ya se une al Camino Francés, en Guadalajara pasa por las poblaciones cercanas a Brihuega de Trillo, Cifuentes que es final de etapa, Masegoso, y las Inviernas.

Este itinerario toma matices cidianos pues es el que, a la inversa, recorre el Cid y sus mesnadas camino del destierro y también a la inversa la recorrerá un joven Camilo José Cela, en su Viaje a la Alcarria.

Entre los siglos XIV-XVII prácticamente toda Europa tejía con la lana española habiendo poco interés en invertir en instalaciones transformadoras, el comercio de la lana estaba controlado por la Asociación de Ganaderos de la Mesta creada por Alfonso X el Sabio en 1.273.


A partir de 1.700 se decide empezar a competir con Europa en la fabricación de los paños y se construyen los grandes centros textiles como el de San Fernando de Henares, San Carlos, Guadalajara y Brihuega. La Fábrica de Paños de Brihuega empieza su construcción en 1.750 finalizando en 1.783, en un principio nace como una sucursal de la de Guadalajara.

El esplendor de la industria textil fue pasajero, y todo quedó en nada poco después de 1800, por la inferioridad tecnológica respecto a la revolución industrial extranjera, por falta de comunicaciones interiores, lo cual impedía una buena comercialización del producto nacional, y por la poca dimensión del capital de estos centros, lo cual les impedía la inversión necesaria para la industrialización moderna.