EL RICO PATRIMONIO NATURAL DE BRIHUEGA

20.04.2023

No menos importante que el patrimonio monumental de Brihuega, lo es su patrimonio natural, el paisaje natural de Brihuega es puro paisaje alcarreño. Es decir, se basa en la alternancia de páramos bañados por el río Tajuña y fértiles valles. Lo que crea un llamativo contraste entre los bosques de encina y quejigo y los cultivos de secano de páramo, pequeños huertos, olivares y plantas aromáticas, espliego, lavanda, romero, tomillo o salvia, de las laderas y valles, asentamientos que proporcionan la existencia de colmenas, para la producción de miel.

El elemento principal de su potencial natural lo forman los quejigares de Barriopedro y Brihuega que son un espacio natural incluido en la Red Natura 2000 como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Tiene una extensión de 4.382 hectáreas en los términos de las localidades de Barriopedro y Brihuega.

Los quejigares se encuentran en las laderas del valle del río Tajuña entre Valderrebollo y Brihuega, discurriendo hasta Caspueñas excavado en sedimentos terciarios (calizas, calcarenitas, margas y conglomerados) de reacción básica. Laderas cubiertas de quejigar y encinar. También son de gran interés los edificios tobáceos en manantiales de aguas duras  en Cívica.

Los quejigares ocupan una gran extensión, con buena estructura y conservación excelente. Se trata de una representación del quejigar celtibérico-alcarreño. Estos bosques son refugio de una importante comunidad de predadores terrestres y aéreos.

La ribera del Tajuña posee una vegetación en galería bien conservada de tipo alameda, olmeda y sauceda, alternando con espinares, juncales y plantaciones productoras de chopo (Populus euramericana). A pesar de encontrarse regulado por el embalse de La Tajera, el río mantiene buenas poblaciones de nutria (Lutra lutra) y peces autóctonos (Salmo trutta, Barbus bocagei, Chodrostoma polylepis, Leuciscus cephalus y Cobitis paludica

Los mamíferos carnívoros de tamaño pequeño a mediano, como los gatos salvajes, los gatos hereditarios, los visones y los tejones, encuentran refugio y alimento en el bosque.

Destacan también las colonias reproductoras de rapaces forestales tipificadas por el azor y el gavilán, y las rapaces migratorias, águila calzada y culebrera, y rapaces nocturnas tipificadas por el búho chico y el cárabo, gavilanes y buitres leonados que campan a sus anchas por la zona.

También es destacable la presencia del águila perdicera y buitre negro que campan a sus anchas por la zona. Los rebaños de ovejas se ve en los páramos y valles, y los corderos alcarreño son bien conocidos.

En el Tajuña y sus afluentes Matayeguas y Ungría, declarado paisaje protegido, destacan especies autóctonas como la trucha común, y especies mixtas como la trucha arcoíris, la tenca y el cachuelo.